miércoles, 1 de noviembre de 2017

LAS "REVOLUCIONES" CIENTÍFICAS EN KUHN

INTRODUCCIÓN.

Antes de comenzar esta exposición es relevante señalar que Thomas Kuhn (1922-1996), es un físico, historiador y filósofo de la ciencia estadounidense. Su obra más importante e influyente es “La estructura de las revoluciones científicas” (1962), en la que afirma que la ciencia progresa siguiendo siempre un mismo patrón, y plantea varios periodos:

- Periodo de pre-ciencia, en el que se produce la recolección de datos y se realizan las primeras teorías.
- Periodo de configuración de un “paradigma”, que es un cuerpo ordenado de teorías que explican un ámbito concreto de la ciencia.
- Periodo de ciencia normal, que es la práctica habitual de la ciencia, en la que se mejora y amplia el paradigma con aplicaciones a casos concretos. En este momento pueden aparecer, lo que llama anomalías, es decir, fenómenos concretos para los que no se encuentra una explicación.

Esta situación da lugar a un periodo de crisis y los científicos comienzan a buscar alternativas para resolver la problemática. La solución de la anomalía, que supone una revolución científica, da lugar a un nuevo paradigma y el ciclo vuelve a empezar.

CONCEPTO DE REVOLUCIÓN CIENTÍFICA. CONTRADICCIONES.

De la lectura del capítulo 10, “Las revoluciones como cambios de la visión del mundo”, del libro “La estructura de las revoluciones científicas” de Thomas Kuhn, se pueden apreciar las siguientes consideraciones:

En este documento Kuhn hace una revisión histórica de los momentos en los que se establecen algunos de los paradigmas más importantes de la historia de la ciencia, como son los de Aristóteles, Copérnico, Franklin, Lavoisier, Galileo,…, y de la influencia que estos paradigmas han tenido en los científicos de épocas posteriores. Los paradigmas que van surgiendo influyen de tal manera en los científicos que incluso interpretan de forma diferente lo que ya antes habían interpretado: “los cambios de paradigma hacen que los científicos vean de un modo distinto el mundo al que se aplica su investigación”. Por lo tanto, los científicos que conviven con el nacimiento de un nuevo paradigma tienen que reeducarse en función del mismo. A partir de ese momento, el científico analiza de forma diferente a como había analizado antes. Esto significa, en el fondo, que la percepción varía en función de la educación adquirida por el propio científico, por lo que entramos de lleno en el relativismo del conocimiento, y diría que incluso del subjetivismo. Lo que se percibe depende tanto del grado de percepción del científico, como de su grado de experiencia de los paradigmas anteriores. Podríamos decir entonces que el paradigma lo que hace es cambiar la interpretación que el científico hace de sus observaciones y nuevamente entramos de lleno en el campo del relativismo y, por lo tanto, del subjetivismo.
Tras un cambio de paradigma el científico trabaja de forma diferente y percibe verdaderamente transformados y con mayor detalle los objetos de su observación, es decir, tras una revolución el científico sigue observando los mismos objetos, con los mismos instrumentos, pero éstos aparecen ante él verdaderamente transformados. Por lo tanto, para Kuhn los nuevos descubrimientos mantienen las mismas manipulaciones que los anteriores porque, al fin y al cabo, se trata de una visión historicista o, mejor, positivista, de la ciencia, donde los nuevos descubrimientos aparecen por acumulación de los conocimientos previos del científico y de los paradigmas anteriores. Este capítulo termina con una prueba más del relativismo de Kuhn: “…podemos estar dispuestos a afirmar que, tras una revolución, los científicos trabajan en un mundo distinto”. Varias contradicciones aparecen en este documento, principalmente relacionadas con las numerosas definiciones, en ocasiones encontradas, que aparecen sobre el concepto de paradigma. Por poner un ejemplo: “Pero todas y cada una de estas interpretaciones presuponían un paradigma”, refiriéndose a Aristóteles, Galileo, Franklin,…, cuando en otra parte del texto dice que se trata de revoluciones científicas.    

ELEMENTOS DE DICHO CONCEPTO QUE MANTUVO Y QUE CAMBIÓ.

De la lectura del capítulo 1, “¿Qué son las Revoluciones Científicas?”, del libro “El camino desde la estructura” de Thomas Kuhn, se pueden apreciar las siguientes consideraciones:

En este documento Kuhn advierte que el desarrollo científico no sólo se produce por acumulación, como se desprendía de sus anteriores trabajos, sino que en ocasiones se producen cambios concretos, ajenos a los conocimientos previos, que suponen una verdadera revolución científica. En este sentido, afirma: “Los cambios revolucionarios son en un sentido holistas. Esto es, no pueden hacerse poco a poco, paso a paso, y contrastan así con los cambios normales o acumulativos”. Kuhn relee la física de Aristóteles y reconoce que su pensamiento había supuesto una verdadera revolución. Insistiendo en este asunto, también afirma: “En el cambio normal, simplemente se revisa o añade una única generalización, permaneciendo idénticas todas las demás. En el cambio revolucionario, o bien se vive con la incoherencia o bien se revisan a un tiempo varias generalizaciones interrelacionadas. Si estos mismos cambios se introdujeran paso a paso, no habría ningún lugar intermedio en el que pararse”, es decir, con esta afirmación Kuhn se aleja de sus primeras ideas, ya no hay lugares intermedios, porque los cambios ya no se producen de forma acumulativa. El historicismo de su primera época desaparece en Kuhn para darle mayor importancia a los descubrimientos, que en sí mismos pueden provocar una revolución científica.

CONCLUSIÓN.

Independientemente de las contradicciones que aparecen en el primer documento, relacionadas principalmente con el alcance del concepto de paradigma, y dejando de lado el ingente y complejo trabajo que realiza, Kuhn comete errores en la apreciación historicista y relativista que hace del conocimiento científico, haciendo que los científicos parezcan meros intérpretes. Más adelante, cuestión que aparece en el segundo  documento, Kuhn se para en los grandes científicos de la historia, como es el caso de Aristóteles, y reconoce que los cambios no sólo se producen de forma acumulativa, sino que en ocasiones aparecen genios que propician, por sí mismos, algunas de las revoluciones científicas de la historia de la humanidad. El concepto de paradigma continúa, pero debido a las críticas recibidas, de forma más concreta.


     Bibliografía

Kuhn, Thomas. «¿Qué son las revoluciones científicas?» En El camino desde la estructura, de Thomas Kuhn, 23-45. Barcelona: Paidós, 2002.


Kuhn, Thomas. «Las revoluciones como cambios de la visión del mundo.» En La estructura de las revoluciones científicas, de Thomas Kuhn, 212-246. Madrid: Fondo Cultura Económica, 1982.



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