viernes, 12 de enero de 2018

RELACIÓN ARTÍSTICA ENTRE BRAQUE Y PICASSO

George Braque (1882-1963) conoció a Pablo Picasso (1881-1973) en Paris a finales de 1907, poco tiempo después de que el pintor malagueño terminase de pintar Las señoritas de Aviñón, una obra que es considerada protocubista. El encuentro entre ambos, que se produjo gracias a Apollinaire, fue el principio de una gran amistad.



En los primeros años, entre 1905 y 1907, las pinturas de Braque habían estado influenciadas por el fauvismo, un estilo audaz que utilizaba colores muy vivos. A partir de 1907 ya se nota en las pinturas de Braque la influencia de Cezanne, con su pincelada geométrica y su alejamiento de la perspectiva renacentista.

Braque, que hasta ese momento casi sólo había pintado paisajes, prueba con el desnudo femenino, siguiendo el estilo de Picasso, estudiando las relaciones espaciales desde un punto de vista estructural y formalista, y logrando que las líneas de las figuras femeninas se deformen y se relacionen de forma ficticia. No obstante, en esta primera etapa las líneas todavía resultan sensuales y curvilíneas. Aunque logra resaltar la musculatura y la masa corporal con muy pocas líneas, en la representación de los claroscuros todavía hay sensación de volumen.

En esta época la relación entre ambos pintores era excelente, se veían casi todos los días en sus estudios de pintura para intercambiar opiniones artísticas y ver cada uno el trabajo del otro. Picasso llegaría a decir: "casi todas las tardes o bien iba yo al estudio de Braque o bien él venía al mío. Sencillamente, cada uno de nosotros tenía que ver lo que el otro había hecho durante el día". Esta complicidad produjo que algunos de sus cuadros tuvieran un gran parecido, como es el caso, por ejemplo, de La danza de los velos de Picasso y el Gran bañista de Braque.

Entre 1908 y 1909 la pintura de Braque evoluciona claramente hacia el cubismo, pintando sus obras a partir de planos geométricos.

En 1908 Braque expuso varios de los cuadros pintados durante su temporada en L’Estaque. Se trataba de paisajes geometrizados que fueron descritos por Matisse como “cuadros hechos a base de pequeños cubos”, lo que dio lugar a que el crítico Louis Vauxcelles lo bautizase como cubismo.

Braque y Picasso, más pendientes del rigor geométrico en el análisis de la naturaleza, evitan cualquier elemento subjetivo y deciden no firmar sus obras, lo que hace que en ocasiones resulte muy difícil distinguir la autoría de sus cuadros. Sin embargo, el estilo de sus obras es diferente. La pintura de Picasso es más lineal, con dibujos angulares, mientras que la pintura de Braque es más amable, con líneas más suaves.

Siguiendo el estilo de Cezanne, los dos pintores dirigieron sus trabajos a analizar la naturaleza muerta, donde el cubismo encuentra su mejor expresión. En palabras del propio Braque: "En la naturaleza muerta, el espacio es táctil, incluso manual, mientras que el espacio del paisaje es un espacio visual".

Los objetos pasan al primer plano de la imagen, perdiendo toda noción de profundidad y convirtiéndose en el cuadro en manchas abstractas. Se utilizan colores fríos (pardos, grises y marrones), que son característicos del cubismo.

A partir de 1909 los dos pintores empiezan a descomponer los planos geométricos en pequeños planos cortados que se ven desde distintos puntos de vista o perspectivas. Es la etapa del cubismo analítico, en la que los planos se descomponen en múltiples perspectivas, y la multiplicación de planos y perspectivas produce la incomprensión de tanta abstracción, caracterizándose esta etapa también por la ausencia de colores vivos.

A partir de 1912, Braque crea el primer papier collé o papel pegado, que consistía en incorporar a los cuadros trozos de papeles que imitaban la madera.
Por su parte, Picasso ensaya con otros materiales, entre otros, papel, arena y hule, creando una nueva realidad, el collage.

A continuación, Braque evoluciona a un cubismo más sencillo, más legible y más fácil de interpretar. La cuadrícula de planos ahora tiene los colores más uniformes, más densos. Tanto Braque como Picasso empiezan a introducir otro tipo de materiales, como periódicos, puntos, curvas y otros detalles. Es la etapa del cubismo sintético, en la que las representaciones parciales de los objetos se realizan de forma libre por parte del pintor, caracterizándose también esta etapa por la utilización del collage, introduciendo elementos de la vida cotidiana, como el papel y las telas.

En 1914 comienza la Primera Guerra Mundial y Braque es enviado al frente. Aunque vuelve a pintar y a coincidir con Picasso, su relación y su complicidad han terminado.

Braque y Picasso, influidos por Cezanne, inician el cubismo, que se caracteriza por las pinceladas geométricas y el alejamiento de la perspectiva renacentista.

Durante unos años, entre 1907 y 1914, Braque y Picasso evolucionarán desde el cubismo analítico al sintético, desde los paisajes a la figura humana y de ahí a la naturaleza muerta, estudiando, experimentando, compartiendo y aprendiendo cada día el uno del otro, en una de las simbiosis más fértil y productiva de la historia del arte.

Bibliografía

García, Alfredo. «GEORGES BRAQUE. PINTOR CLAVE PARA ENTENDER EL ARTE DEL COMIENZO DEL SIGLO XX.» ALGARGOS, 2015.





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